Lindsay Lohan, 84 minutos en la cárcel

Lindsay Lohan se pasó la ley por el forro de su falda hace unos meses: Después de perder el control de su Mercedes y chocar contra un bordillo en Beverly Hills, la policía que casualmente campaba por ahí, sospechó que conducía bajo los efectos del alcohol pero encontraron algo mucho más interesante. Cocaïna, claro. Menudo sorpresón.
Aunque una persona normal le hubiera tocado pasar un año en prisión, semanas después del incidente resolvieron que debería pasar solamente 24 horas entre rejas, además de realizar servicios comunitarios durante 10 días, estar 36 meses de libertad condicional, asistir a un curso de 18 meses de educación sobre el alcohol, pagar una multa de calderilla y someterse a un programa forense de tres días en los que visitaría una morgue y hablaría con víctimas de conductores borrachos.
Al final la condena ha acabado con 84 míseros minutos en la cárcel de mujeres de Lynwood (el mismo “hotel” en el que se hospedó su examiga Paris Hilton semanas antes) por problemas de hacinamiento. El portavoz Steve Whitmore declaró:
“Lohan colaboró en todo momento. Se le tomaron huellas dactilares, se le sacó una fotografía e ingresó a una celda provisional, pero se la dejó salir por nuestra política de liberar a los presos considerados no violentos en caso de congestión de las instalaciones”.
La libertad condicional, el curso de rehabilitación y los servicios comunitarios sí que tendrá que cumplirlos. Se le supone, al menos.
[Fuente: People]